¡Hola a todos!
El pasado sábado, la comunidad educativa de la Academia Santa Teresa celebró su esperada fiesta de fin de curso, un evento que cada año nos llena de orgullo y emoción. En esta ocasión, el colegio entero, desde los más pequeños de infantil hasta los mayores de 4º de secundaria, se embarcó en un viaje musical inspirado en la entrañable película de Disney Vaiana.
Un proyecto lleno de ilusión
Durante semanas, alumnos y profesores trabajaron con dedicación para dar vida a esta historia. Cada curso aportó su toque especial: los niños de infantil contagiaron con su simpatía y frescura, mientras que los grupos de primaria sorprendieron con coreografías vibrantes y llenas de color. Los estudiantes de secundaria, por su parte, desplegaron todo su talento artístico en interpretaciones que conquistaron al público.

Pilar, una protagonista inolvidable
El papel principal recayó en Pilar, alumna de 1º de ESO, quien dio vida a Vaiana con una energía y sensibilidad que emocionaron a todos los asistentes. Su actuación reflejó no solo el esfuerzo personal, sino también el acompañamiento de compañeros y profesores que hicieron posible un resultado brillante. Junto a ella, personajes como Maui, la abuela Tala o el extravagante Tamatoa fueron encarnados con frescura y simpatía, logrando arrancar aplausos y sonrisas durante toda la representación.

Una puesta en escena deslumbrante
El escenario se transformó en un auténtico paisaje polinesio, lleno de color, vida y movimiento. Desde las olas del océano hasta los detalles de los trajes y accesorios, cada elemento transportó al público a la aventura de Vaiana. Las canciones, los bailes y la coordinación de todos los alumnos hicieron que la magia cobrara vida sobre el escenario.
Comunidad, arte y valores
Más allá del espectáculo, lo más emocionante fue ver cómo alumnos de distintas edades colaboraban en un mismo proyecto, compartiendo ensayos, ideas y esfuerzos. Este trabajo en conjunto no solo fomentó la creatividad, sino también valores esenciales como el compañerismo, el respeto y la cooperación.

Un final emocionante
La representación concluyó con un fuerte aplauso que unió a todo el auditorio en un mismo sentimiento de orgullo y gratitud. Fue un broche perfecto para un curso escolar lleno de aprendizajes, retos superados y, sobre todo, momentos compartidos.

